Fundamentación
Arquitectura
Instalaciones y equipos
   



 

 

 







INSTALACIONES
Y EQUIPOS
 
  Mobiliario, Equipos de Oficina y Electrodomésticos












Ubique el mobiliario y tabiques internos para aprovechar la iluminación natural
En la fase de anteproyecto, planifique adecuadamente los requerimientos de instalaciones y equipos, y su ubicación para un mejor aprovechamiento de la energía
 
 
Proponga espacios de
servicios integrados en edificios de oficinas
 
Ubique los ambientes con requerimientos de baja temperaturas alejados de la exposición directa del sol
 
 
Utilice equipos de oficina y electrodomésticos
eficientes
energéticamente
 
Utilice sistemas automáticos para encendido y apagado de los equipos de oficina
Figura 107 Sistemas automáticos para encendido y apagado de equipamientos (fuente: www.almaluz.com/catalogo)
 
 


En Venezuela el diseño arquitectónico de edificaciones ha desatendido el aspecto climático como criterio de diseño. Este factor, erróneamente, es considerado posteriormente, y la solución más expedita a este problema constituye, en la mayoría de los casos, la instalación de potentes sistemas de aire acondicionado que vienen a suplir la carga de enfriamiento (que seguramente hubiera podido ser menor). La omisión del aspecto climático es también común en el diseño arquitectónico de edificaciones en las que no se prevé enfriamiento con aire acondicionado, por lo que el problema de calidad térmica en estos casos queda sin solución.

De la misma forma, ignorar los criterios arquitectónicos destinadas a aprovechar el potencial de la luz natural del cielo para iluminar los espacios, eleva considerablemente la necesidad posterior de iluminar por medio de luz artificial.

Las instalaciones de una edificación no deben ser concebidas como un aditamento ulterior al diseño arquitectónico, sino como parte integral del mismo.
Las instalaciones, tecnologías, mobiliario y equipos no deben ser una solución para remediar un diseño arquitectónico inadecuado a las condiciones ambientales; por el contrario, en el diseño arquitectónico deben estar implícitas las soluciones de instalaciones y equipamientos. De esta forma se logran altos niveles de calidad de vida con eficiencia energética.

 


El adecuado diseño de los ambientes y de sus instalaciones, y la dotación de mobiliario y equipos adecuados, puede reducir la demanda de energía eléctrica en el hogar y en la oficina, lo cual redunda en niveles apropiados de calidad de vida. La paredes interiores y la distribución del mobiliario deben aprovechar las entradas de luz natural a través de ventanas y/o de cerramientos translúcidos como bloques de iluminación, vitrales, etc.

Se recomienda el uso de tabiques y separaciones interiores a media altura. No coloque bibliotecas, archivos u otro mobiliario contra las ventanas y/o translúcidos.

Figura 105 Ejemplo de tabiques interiores a media altura y translúcidos en oficinas (fotografía: Claudia Uribe Tauri. Revista Axxis Arquietctura-Diseño-Decoración. Marzo 2000, Nš 89. Bogotá, Colombia)

Durante el anteproyecto arquitectónico es indispensable realizar la distribución espacial del mobiliario, instalaciones y equipos. De esta forma se determina con precisión el número y ubicación de los usuarios y los requerimientos de energía; esto se traduce en un uso balanceado de cargas eléctricas, iluminación artificial y de climatización.

En el funcionamiento de las edificaciones es frecuente la proliferación sin control –y a veces innecesaria– de equipos como fotocopiadores, impresoras, hornos de microondas, cafeteras eléctricas, neveras ejecutivas, etc., los cuales sobrecargan la línea de suministro eléctrico en forma excesiva.

En la fase de diseño es conveniente definir las necesidades reales de los futuros usuarios y realizar un inventario de los ambientes y equipos de servicios requeridos. Es beneficioso proponer, desde el inicio del proyecto arquitectónico, espacios integrados organizados por zonas o áreas de actividades para servicios complementarios que sirvan a todos los usuarios.

Es importante considerar que los equipos de neveras y refrigeración deben ubicarse en un lugar fresco, alejado de otros equipos que generen calor; también debe evitarse la exposición directa del sol a través de ventanas o aberturas.

Los ambientes como salas de computación, quirófanos, laboratorios, etc., que requieren acondicionamiento con bajas temperaturas, deben estar ubicados en espacios interiores y nunca en fachadas orientadas al oeste; esto con el fin de mitigar las ganancias solares a través de los componentes constructivos.En el mercado existe una gran oferta de equipos de oficina y electrodomésticos eficientes energéticamente. Algunos de estos equipos poseen la etiqueta «Energy Star» y pueden tener la opción de apagado automático.

Los equipos eficientes energéticamente requieren una mayor inversión inicial, pero sus costos son recuperados en poco tiempo debido a la disminución del consumo de energía eléctrica en el funcionamiento de la edificación. Por ejemplo, un fax eficiente energéticamente, en modo de reposo (standby), puede ahorrar alrededor del 75% de la energía total respecto a un modelo tradicional.

Figura 106 Ejemplos de etiquetados de eficiencia energética

Se puede disponer de sistemas automáticos para apagar los equipos de oficina cuando el edificio no esté en operación (por las noches, los fines de semana y durante largos períodos de inactividad). Esta es una solución adecuada en especial para equipos tales como computadoras, impresoras, equipos audiovisuales, fotocopiadoras, máquinas expendedoras de alimentos, cafeteras, etc. Estos equipos consumen «energía de espera», cuando están conectados al servicio eléctrico aunque estén apagados.